En los últimos años, Perú ha consolidado su posición como líder en la agroexportación con cultivos exitosos como los arándanos, uvas y paltas. No obstante, un nuevo desafío está surgiendo en el sector agrícola: la producción y exportación de cerezas. Con la mira puesta en el atractivo mercado chino, Perú busca ingresar a una industria dominada por Chile y con una creciente demanda internacional.
Un mercado atractivo y competitivo
China se ha convertido en el principal importador de cerezas a nivel mundial, con compras que alcanzaron los US$ 3.000 millones en 2023. En este mercado, Chile mantiene el liderazgo con exportaciones de US$ 2.200 millones, consolidando su posición con una logística eficiente y una oferta de alta calidad. Ante este escenario, Perú busca aprovechar una ventana estratégica para ingresar a este mercado en un periodo en el que la oferta es reducida y la demanda se encuentra en su punto más alto.
Regiones en experimentación y el potencial del cultivo
Las principales empresas agroexportadoras del país han iniciado pruebas en regiones de la sierra como Huancayo, Ayacucho, Huaraz y Arequipa, lugares donde las condiciones climáticas podrían favorecer la adaptación del cultivo de la cereza. Aunque aún en una fase inicial, los resultados preliminares son alentadores y muestran un creciente interés por parte de los productores e inversionistas.
Uno de los aspectos clave para el desarrollo de este cultivo es la incorporación de nuevo material genético procedente de Estados Unidos, China y Corea del Sur, lo que permitiría seleccionar variedades más adaptadas a las condiciones locales. Este proceso de investigación y experimentación es fundamental para garantizar la viabilidad de la producción a gran escala.
El megapuerto de Chancay y su impacto en la competitividad
Uno de los factores que podría darle a Perú una ventaja competitiva en este nuevo desafío es la construcción del megapuerto de Chancay. Esta infraestructura permitirá reducir significativamente los tiempos de envío hacia China, favoreciendo la competitividad de los productos peruanos en el mercado asiático. La logística eficiente es clave en la exportación de frutas frescas, especialmente en productos como la cereza, cuya calidad depende en gran medida de un rápido y adecuado transporte.
Desafíos para consolidar la producción
Si bien las oportunidades son prometedoras, Perú enfrenta una serie de desafíos para posicionarse en el mercado de la cereza. Entre los principales retos se encuentran:
- Infraestructura y logística: Es fundamental desarrollar la infraestructura necesaria para la postcosecha y el almacenamiento en cadena de frío, asegurando que la calidad de la fruta se mantenga intacta hasta su destino final.
- Tiempo de madurez del cultivo: Se estima que tomá entre siete y diez años alcanzar un volumen comercial significativo, por lo que la paciencia y la inversión a largo plazo son claves.
- Competencia con Chile: La estrategia peruana apunta a diferenciarse al cosechar en una ventana de septiembre a noviembre, antes que Chile, cuando la demanda en China es más alta y los precios son más favorables.
Las primeras pruebas comerciales y la proyección futura
Algunas empresas peruanas, como Camposol, ya han realizado pruebas comerciales enviando cerezas a Hong Kong para evaluar la respuesta del mercado internacional. Si bien la producción aún es limitada, estas pruebas iniciales ofrecen información valiosa sobre la aceptación del producto y los ajustes necesarios para mejorar la competitividad.
Con el crecimiento sostenido de la demanda global y el apoyo de la investigación agrícola, la apuesta por la cereza podría convertirse en un nuevo hito en la agroexportación peruana. A medida que se consoliden las inversiones y se superen los desafíos logísticos, Perú podría posicionarse como un jugador clave en esta industria, ampliando su ya exitosa cartera de productos de exportación.
El camino no es sencillo, pero la oportunidad está sobre la mesa. ¿Logrará Perú convertirse en un exportador relevante de cerezas y desafiar el dominio chileno en el mercado asiático? Solo el tiempo y la estrategia determinarán si este desafío se convierte en un nuevo éxito para la agricultura peruana.